En mi barrio
hay personajes de todos los rubros como en cualquier barrio, supongo. Están los
que compran y venden autos viejos, los jugadores de fútbol callejero, los que
siempre ponen la casa para las juntadas (ese es mi vecino de al lado) y después
hay dos grupos que son particularmente notables: los “sostenedores de tapial”,
que son los que aguantan sobre su espalda el peso de las lajas de mi tapial,
más allá que la construcción está firme; y también están los “custodios de la
columna”, y es por ellos que he decidido bautizar este texto con ese nombre.
Son los más
sacrificados, porque están cumpliendo su labor haga calor o frío, haya sol o
esté nublado, haya viento o no. Excepto cuando llueve, ellos están todos los
días: mañana, tarde y noche.
La columna en
cuestión se encuentra en la esquina opuesta a la que vivo y cuando voy a
trabajar o cuando salgo al centro, sí o sí paso frente a ella y veo a sus
custodios trabajando y preservándola. En sí, la columna sostiene un entramado
de cables, así que pertenece a la Cooperativa Eléctrica de la ciudad.
Reconozco que
nunca me he atrevido a indagar, mucho menos a preguntarles por qué la cuidan
tanto. Entiendo que es su trabajo y por algo deben hacerlo, así que elijo no
interrumpirlos. Es más, hasta he pensado que son como esos guardias ingleses
que se mantienen estáticos frente a las puertas del palacio de Buckingham,
porque en más de una oportunidad he pasado y los he saludado, pero sólo me han
mirado. Ni levantaron la mano, ni movieron la cabeza, así que estimo que el
protocolo debe ser muy estricto.
Entonces
pienso: si estos pibes, siendo tan jóvenes, llevan adelante una labor dura con
tanto esmero, son un buen referente para todos los vagos que no quieren mover
un dedo ni para rascarse. Lo que no sé (por si quisiera sugerir este trabajo a
alguno que me pregunte) es dónde hay que inscribirse o quién regula la
actividad. ¿Habrá un sindicato de custodios de columnas? Me imagino que sería
algo como “Sindicato de Trabajadores Custodios de Columnas de la República
Argentina”, cuya impronunciable sigla sería “STCCRA”, algo así como la Comisión
de Mantenimiento y Actualización Permanente de la Canción Patria”, la CMAPCP”
de Les Luthiers. O, quizás, pueden ser parte de una logia secreta, como eran
los Masones en la antigüedad: los “Custos Columnarum”. Imagino una reunión en
un templo con forma de columna y la ubicación de los asientos en círculo, y
cada integrante tomando el lugar que sea correspondiente a la jerarquía de cada
uno; los cargos más altos ocupan las filas superiores y los cargos más bajos
ocupan las inferiores. Ya sé que es una flasheada, pero sería interesante ver
un culto de ese tipo.
También me
pregunto si tendrán ART, porque es un trabajo que se lleva al aire libre y
están expuestos a muchos peligros. Más allá de poder morir atropellados por un
colectivo que se sale de control, puede caerles un rayo, ser picados por una
abeja, mordidos por un perro o se les puede meter tierra en los ojos cuando hay
viento fuerte. Pienso esto, porque los veo trabajar sin equipo de seguridad,
como podrían ser antiparras o botines con punta de acero; porque ellos están
ahí, poniendo el cuerpo en joggin y zapatillas, y están muy expuestos. La única
protección para la cabeza es una gorra que sólo los puede proteger de una
cagada de paloma, pero si los caga un cóndor se las van a ver feas… Aunque es
poco probable que vuele un cóndor por estas pampas… Pero uno debe pensar en
todo, como las compañías de seguro.
Y volviendo al
tema del sindicato, también me pregunto si tendrán obra social, porque esa
gente debe tener familia y siempre se necesita algún turno al médico,
especialmente si hay niños o si algún integrante tiene una enfermedad crónica.
Y teniendo esto en cuenta, ¿serán trabajadores en blanco y con recibo de sueldo
o serán monotributistas? Podrían ser empleados estatales, pero para eso deberían
tener uniforme y, como he comentado anteriormente, no lo tienen. Para mí que
deben ser monotributistas y facturan a la empresa que fabrica las columnas…
Quizás, pienso, esa empresa las fabrica, las entrega en comodato a la Cooperativa
Eléctrica y, a su vez, pone a sus propios custodios para protegerlas. Y como
están haciendo un trabajo de riesgo, es muy probable que el “STCCRA” los
represente ante el Estado y la ART los proteja de eventuales accidentes por
ejercer una profesión que sí o sí debe llevarse a cabo en la vía pública.
O sea, uno pasa
y ve a un grupito de 4 o 5 pibes apoyados en una columna, con sus gorritas o
capuchas tapándoles parte de la cara, en joggin y zapatillas, y lo primero que
se puede pensar es que son una manga de vagos. Pero a partir de ahora, sé o
intuyo que ellos son trabajadores y se ganan la vida dignamente cuidando la
columna.
En Argentina,
no trabaja el que no quiere…
