20/09/2024

Cecilia Grierson


 
Para entrar en contexto, la guerra civil entre Unitarios y Federales sacudió al actual territorio nacional desde sus orígenes independentistas, y para 1859, este conflicto llevaba aproximadamente 30 años.

 El 22 de noviembre de ese año, en la ciudad de Buenos Aires, nació Cecilia: que fue la primera hija del matrimonio conformado por Jane Duffy (inmigrante irlandesa), y John Parish Robertson Grierson & Kelton (hijo del inmigrante escocés William Grierson, que se estableció en las Provincias Unidas en 1825, en la colonia Santa Catalina, ubicada en Monte Grande, en la provincia de Buenos Aires. Este asentamiento, fue la primera y única colonia escocesa en el país).

 A Cecilia le siguieron sus hermanos Catalina, David, Juan, Tomás y Diego.

 A poco más de un mes de su nacimiento, el 26 de diciembre, fue bautizada en la Basílica de Nuestra Señora de La Merced (conocida como Iglesia de la Merced), que es uno de los templos católicos más antiguos de la Ciudad de Buenos Aires. (Libro de Bautismos 1857-1860, página 208).

 Pasó la mayor parte de su infancia en dos estancias familiares: primero en la Banda Oriental del Uruguay, y luego en la provincia de Entre Ríos, en el distrito de Gená, departamento del Uruguay.

Cita Textual“Fui una niña apática e in­dolente, pero amiga de contemplar la naturaleza y las plantas; los pájaros me atraían, así como el cabalgar por esas soledades; y gozaba, en general, de una independencia poco común en aquellos tiempos…”

 El 11 de abril de 1870, se produjo el homicidio del entonces gobernador de Entre Ríos, Justo José de Urquiza; hecho que causó grandes daños a la economía de muchos estancieros de la provincia, incluyendo a la familia Grierson.

 Por esto, Cecilia comenzó a trabajar junto a sus padres, aunque, sin dejar sus clases de piano. Sin embargo, a Cecilia le gustaba la lectura, y en la casa había una biblioteca muy grande y rica en contenidos, cuyos libros estaban escritos en inglés; por ende, tuvo una cultura muy amplia desde niña.


El trabajo y el contacto con la educación

 Cuando murió su pa­dre, y por los conflictos bélicos que seguían sacudiendo a la provincia, su madre la envió a Buenos Aires, donde, en lugar de quedarse en la casa de sus familiares, trabajó como institutriz; para ese entonces, Cecilia tenía aproximadamente 12 años; y para conseguir ese trabajo tuvo que alargarse los vestidos, para aparentar más edad…

 Al poco tiempo regresó a Entre Ríos, y como el patrimonio de la familia era cada vez menor, su madre aceptó el ofrecimiento del entonces gobernador, Leónidas Echagüe, para crear una escuela rural en la estancia familiar.

 Jane figuraba como directora y Cecilia hacía el trabajo de maestra; aunque, desde 1873, y con apenas 14 años, fue directora y maestra, con los pocos conocimientos teóricos que tenía. Asimismo, los resultados fueron positivos:

 Gracias a esta escuela, el analfabetismo de aquellos pueblos de Entre Ríos, disminuyó en poco tiempo. Por citar un ejemplo: antes, había que hacer diez o quince leguas para encontrar a alguien que leyera una carta y la contestara, o para fir­mar un documento.

 Pero a partir de ese momento todo comenzó a ser muy diferente: porque un jornalero o una mujer de campo, podía saber qué firmaba, qué le estaban informando en un periódico, o aprender algo de un libro; en resumen, las personas de bajos recursos podían instruirse.

 En 1875, Cecilia Grierson ingresó a la escuela Normal Nº 1, que había sido fundada por Emma Nicolay de Caprile (una maestra de origen polaco, nacionalizada estadounidense, que vino al país a instancias de Domingo Faustino Sarmiento).

 Después de tres años en ese internado, se recibió de maestra a principios de 1878. Y sobre esto, cuenta que...

Cita Textual: “Allí aprendíamos a vapor, pues urgía formar maes­tras en nuestro país; enseñábamos con entusiasmo a la par que estudiábamos y aprendíamos…”


Su vida laboral

 Una vez obtenido el título, Domingo Faustino Sarmiento, por entonces director de Escuelas, la nombró maestra en la Escuela Mixta de San Cristóbal, y con su sueldo trasladó a su familia a Buenos Aires.

 En 1880, mientras la capital ingresaba a la federalización (es decir, cuando el país adquiría la figura de Nación), trabajó nueve meses sin cobrar el sueldo que, para ese entonces, era el único sostén económico de la familia.

 Dos años después, quiso estudiar en ciencias naturales, pero en 1883 decidió ingresar en la Facultad de Medicina; esto sería difícil, porque esa carrera estaba orientada sólo para varones, y hasta el momento ninguna mujer había logrado recibirse con el título de Médico.

 Pero ella siguió adelante, ya que ningún reglamento interno de la Universidad decía que las mujeres no podían estudiar dicha especialidad y ya había un antecedente: Élida Passo (1867-1893), que logró estudiar Farmacia, graduarse, y posteriormente cursar hasta quinto año de medicina, pero no logró recibirse, porque enfermó de tuberculosis y falleció en 1893).

 Una de las motivaciones que tuvo para ingresar a la Facultad de Medicina fue su amiga, Amalia Kenig, quien padecía una enfermedad crónica, que afectaba sus vías respiratorias. Quizás, un fuerte impulso fue la ilusión de curarla, pero lamentablemente, su amiga murió pocos años después que Cecilia obtuviera el título de médica.

 En sus seis años de estudio de la carrera de medicina fue impulsora de proyectos para mejorar la calidad de vida, tanto de pacientes como de profesionales.

 Por citar sólo algunos:

·      Fue ayudante de histología en la Facultad de Medicina desde 1885 hasta 1888 (La histología es la rama de la biología que estudia la composición, la estructura y las características de los tejidos orgánicos de los seres vivos);

·   Fue ayudante en micrografía de la Asistencia Pública des­de 1886 hasta 1891 (La micrografía es la obtención de imágenes de objetos no visibles a simple vista, que se logra a través de instrumentos ópticos o electrónicos como lupas y microscopios);

·     Por concurso obtuvo el puesto de practicante de vacuna, siendo interna de la Casa de Aislamien­to (hoy Hospital Muñiz) durante la ola de cólera que azotó a Buenos Aires en 1886;

· Fue prac­ticante menor, luego mayor del hospital Rivadavia (Los practicantes, son los estudiantes que hacen pasantías o prácticas mientras cursan la carrera);

·   También fue practicante en el primer instituto de gimnasia Zander, entre otras muchas actividades en que destacó (Gustav Zander fue un médico sueco que, básicamente, inventó los gimnasios).

·   En 1886, fundó la primera escuela de enfermeras de Sudamérica en el Círculo Médico, que fue oficializada por la Asistencia Publica en 1891, y donde se desempeñó como directora hasta 1913.

·  Dio un curso de masajis­tas, teniendo como base la instrucción sobre economía doméstica y puericultura, que es la crianza, cuidados y desarrollo de los niños, como se hacía en Inglate­rra por aquellos años.

·   También instituyó el uniforme de enfermera y, desde entonces, empezó a usarse en todo el país y luego en otros países sudamericanos.

·    El 15 de abril de 1892 fundó la Sociedad Ar­gentina de Primeros Auxilios, gracias a la que se pudo dar instrucción en todas las escuelas, instituciones populares y dependencias oficiales del país, lo que fomentó la creación de sa­las de primeros auxilios en muchos pueblos.

·   Tuvo la iniciativa de crear un consultorio-escuela para tratar a niños con problemas de comportamiento, dificultades en el habla y en el aprendizaje, y colaboró con el equipo liderado por Samuel Molina con la primera cesárea que se realizó en Argentina en 1892, en el entonces Hospital de Mujeres, hoy hospital Rivadavia.

·     Fue nombrada “miembro honorario de la Sociedad Bomberos Voluntarios de la Boca”, y también fue la única socia ho­noraria del “Club del Progreso de Capital Federal”.

 Entre otras innovaciones que aportó, una de las más felices (por decirlo de alguna manera), fue la de repartir juguetes a los niños en las salas de los hospitales, y poner a la vista cuadros alegres y vistosos

 

·       En 1897 publicó Masaje práctico, uno de los primeros libros sobre técnicas kinesiológicas;

·  En 1901 fue fundadora de la Asociación Obstétrica Nacional y de la Revista Obstétrica, que concibió como una herramienta para ofrecer a las parteras argentinas un enfoque científico y médico para la profesión que, por entonces, era ejercida por las "matronas" (las matronas eran parteras de oficio, que ayudaban a las mujeres en el momento del parto).

·        También, durante los años que estudió en la facultad de medicina, llegó a trabajar hasta ocho horas diarias para llevar el sustento a la casa.

 Asimismo, y pese a ser médica diplomada, no consiguió ingresar al profesorado de la Facultad, puntualmente a la sección en que la enseñanza se hace sólo para mujeres. Su intención era seguir formando mujeres.

 Además de atender pacientes de manera particular, era médica agregada a la sala de mujeres del hospital San Roque (hoy hospital Ramos Mejía) –el puesto de Médico Agregado, es el encargado directamente de las actividades asistenciales y académicas, que le indique el jefe de Servicio-

 Fue secretaria del Patronato de la Infancia en sus principios; ins­pectora del asilo nocturno y examinadora de par­teras de la Asistencia Pública; también colaboró en la instalación del servicio de primeros auxilios de la misma institución, para el que gestionó y obtuvo el derecho de usar la campana de alarma en las calles que, hasta ese momento, era de uso exclusivo de los bomberos de la capital.

 También fue miembro activo de la Cruz Roja, y de mu­chas otras instituciones benéficas y de educación.

 Y su aporte a la sociedad continuó… En 1895 ofreció parte de su patrimonio al Ministerio de Instrucción Pública, que consistía en una parcela de tierra en Entre Ríos, para que se fundara una escuela agrícola. Insistía en que la agri­cultura práctica formara parte de la instrucción primaria.

 En ese mismo año, dictó cursos de «primeros auxilios en casos de acciden­tes» en todas las escuelas normales de la capital, incluso en la de varones, y continuó dando clases hasta 1898.

 Desde 1897 hasta 1903, fue examinadora en la escuela de la Peniten­ciaría Nacional; tam­bién fue inspectora de madres desamparadas a cargo del juez de menores; vocal de la comisión de sordomudos y examinadora de éstos.

 También, en ese mismo año, participó en la confección de programas prácticos para las es­cuelas de la provincia de Buenos Aires.

 Y, pese a todas estas actividades, se hacía tiem­po para los quehaceres domésticos, asistir a conferencias científicas y li­terarias, y también a fiestas artísticas y deportivas. Le gustaba bailar y divertirse, pero no gustaba de hacer visitas o ir a fiestas privadas. Consideraba que, por su condición de médica y estar en permanente contacto con la dolencia ajena, no era ético llevar sus preocupaciones a lugares donde la gente iba a divertirse.

 Si bien era una mujer consagrada a su profesión de médica y formadora, reconocía que su salud se deterioraba…

Cita Textual: “…En esta profesión, en que la enfermedad más insignifican­te puede complicarse de un momento a otro, la tarea no siempre grata que resulta del contacto diario con la humanidad doliente en su peor faz (con enfermedades físicas y peor aún morales; la ingratitud humana; el peligro de traicionar por un gesto o una palabra el secreto médico tan sa­grado), mantenía mi espíritu en un estado de ten­sión y angustia que al cabo de los años ha reper­cutido hondamente en mi organismo”.

 En 1899 viajó a Eu­ropa para perfeccionar sus estudios médicos y visitar institutos de educación, llevando la representación de algunas sociedades femeninas ante el Congreso que se re­unía en Londres, en julio de ese año, convocado por el Consejo Internacional de Mujeres. Ahí se le dio el nombramiento de vicepresidente honoraria, con el compromiso de fundar en Argentina, un Consejo Nacional de Mujeres.

 Durante sus viajes, estudió los institutos de economía do­méstica, labores femeninas y ramos conexos, dando como resultado el informe titulado Educación téc­nica de la mujer.

 Con un grupo de amigas, organizaron la So­ciedad de Educación Doméstica, como una sección del Consejo Nacional de Mujeres, y fundaron la primera escuela práctica de economía doméstica que se llamó «Escuela técnica del hogar». Ahí se enseñaban quehaceres domésticos, cocina y mo­distería (que es la confección de ropa).

 Vale aclarar que esta escuela fue autónoma (es decir, sin sostenimiento público ni privado) por, aproximadamente, 10 años.

 En Europa también se interesó por los institutos de ciegos y presentó un informe que se publicó en el Boletín Oficial del 1º de mayo de 1900y en el Monitor de Educación Común, del 1º de junio de ese mismo año; además, trajo material de enseñanza para los ciegos, de las mejores instituciones.

 Asistió al primer Congreso «Eugénico» (la “eugénesis”, es el estudio y aplicación de la genética y el ADN) y como única argentina que se interesó por estos nuevos estudios, dio a conocer estas ideas en el país.


Actividad política y social

 Con Alicia Moreau de Justo, Elvira Rawson y Julieta Lanteri-Renshaw, entre otras, iniciaron la lucha por los derechos civiles y políticos femeninos y propusieron reformas al Código Civil en beneficio de la situación de la mujer.

 Y en relación a esto, en 1910 fue nombrada presidente del primer Congreso Femenino Internacional, reunido en nuestro país, que fuera convoca­do y organizado por la asociación “Universita­rias argentinas”.

 También fue convocada por el Instituto Nacional de Sordo-mudas, para dictar una clase de anatomía, fisiología e higiene; además, para ser médica de las alumnas. En ese cargo se desempeñó gratuitamente durante largo tiempo, hasta que el puesto fue remunerado, entonces el trabajo fue dado a un hombre.

 Fue profesora de anatomía en la Academia de Bellas Artes por un corto tiempo; también dictó cursos libres de gimnasia y masaje médico en la escuela de medicina.

 Con la fundación el Liceo de Señoritas de la capital fue nombrada profesora de ciencias e inauguró el pri­mer curso de ciencias domésticas, dividido en tres años, y tratando sobre estos tres temas: la habitación, los cuidados personales, la puericultura y los pri­meros auxilios.


Obra literaria

 Cecilia Grierson publicó numerosas obras literarias, entre libros y folletos. Algunos de los más difundidos, fueron:

ª     Histero-ovariotomías efectuadas en el Hospital de Mujeres desde 1883 a 1886: se trata de su tesis de graduación de la carrera de Medicina. En esta obra destaca que casi todas las mujeres operadas de histero-ovariotomías sufren una modificación pasajera y notable del carácter, una marcada irascibilidad; aún aquellas que antes de operarse lo tenían suave y apacible, luego de la cirugía se enojaban con cualquier persona (desde médicos y enfermeros, hasta familiares y amigos).

ª     Otra de sus publicaciones literarias fue Masaje Práctico, de 1897, que es considerado el libro precursor de la técnica kinesiólogica; actividad que estaba inhibida para las mujeres trabajadoras de la salud. Específicamente, es la continuación de la obra de Ernesto Arberg, autor del primer libro sobre la especialidad en Sudamérica.

ª     Cuando regresó de Europa en 1899, publicó Educación téc­nica de la mujer, en 1909 publicó Primeros auxilios en casos de accidentes e indisposiciones repentinas, obra editada por la casa editora y librería "Las Ciencias" e impresa en la imprenta de Adolfo Grau, y un año después publicó La educación del ciego y cuidado del enfermo. Continuó con su producción literaria sobre medicina en 1912 editando Guía de la enfermera y Cuidado de enfermos.

ª     Colonia de Monte Grande. Primera y única colonia formada por escoceses en Argentina, de 1925, impresa en los Talleres SA Casa Jacobo Peuser Ltda, publicación que escribió para evocar la vida de los colonos en ese territorio. Si bien, había querido publicar ese libro en 1910 (como escribió en la introducción del mismo), recibió oposición para hacerlo. Para redactarlo, realizó consultas en periódicos de la época como el British PacketThe Standard, las Guías Blondell, los libros de los hermanos Parish Roberton, y Buenos Aires desde setenta años atrás, escrito por Wilde, además de datos provistos por el consulado británico…

 También forma parte de su larga producción literaria, el estudio exhaustivo sobre el Código Civil argentino vigente en ellos tiempos, que concluyó a que la mujer casada en nuestro país tenía los mismos derechos que un niño, y tuvo como consecuencia la reforma de la ley en 1926, que permitió obtener derechos a las mujeres que contrajeran matrimonio a partir de entonces.


Últimos años de vida

 Después de tantos años de trabajo, decidió tomar un descanso de algunos meses, acom­pañando a su familia a Europa. Al regresar de ese viaje, se conven­ció de que ya no era la misma, y recordó la frase que dijo un profesor, en una conferencia en 1910: “es un error, un atentado contra sí mismo, una inmoralidad, el trabajar con exceso”.

Reconoció que:

Cita Textual“...No es la tarea apacible de la enseñanza lo que agota el organismo; es el trabajo apurado, la lu­cha diaria sin tregua, y más cuando (…) una tiene que encontrar obstáculos a cada paso, y creo que hasta mis últimos instantes tendré que luchar si aún quiero realizar algo. (…)”

 En 1927, ya con 68 años de edad, se retiró a la localidad de Los Cocos, en las sierras cordobesas, donde pasó sus últimos años, viviendo en la pobreza. Y pese a tener que subsistir con una magra jubilación, poco antes de morir, donó al Consejo Nacional de Educación, su propiedad en Los Cocos, donde luego se construyó la Escuela N°189, que hoy lleva su nombre.

 Ceclia Grierson nunca se casó ni tuvo hijos, pero su legado está presente en hospitales y escuelas de todo el país.

 Murió el 10 de abril de 1934 y fue enterrada en el Cementerio Británico de Buenos Aires.


Homenajes

 Después de su muerte, Cecilia Grierson recibió homenajes y reconocimiento a nivel nacional, como la escuela de Enfermería que ella creara, que a partir de 1935 lleva su nombre, así como la escuela Secundaria N°13, en el Partido de Moreno, y la escuela N° 502 de la ciudad deTandil (ambas en la provincia de Buenos Aires) entre otros establecimientos educativos.

 El Hospital Zonal General de Agudos de la ciudad bonaerense de Guernica, también lleva su nombre.

 En 1980 se creó la Plaza Cecilia Grierson en el barrio de San Telmo de la Ciudad de Buenos Aires sobre la avenida San Juan al 600.

 También, en 1995, una calle del barrio de Puerto Madero (más precisamente, la continuación de la avenida Córdoba hacia el río) fue bautizada con su nombre.

 Su retrato se encuentra en el Salón Mujeres Argentinas de la Casa Rosada, junto a otras figuras de nuestra historia, como Victoria OcampoJuana AzurduyAlicia Moreau de Justo, y Eva Perón, entre otras. Además, un sello postal del Estado Argentino la conmemora.

 El 22 de noviembre de 2016, Google la homenajeó en el 157° aniversario de su nacimiento con un doodle, en cuya ilustración se encuentra ella.

 Ese mismo año, el Centro Argentino de Información Científica y Tecnológica (CONICETcreó el Directorio de científicos argentinos Dra. Grierson: una base de datos orientada a la identificación de autoridades científicas de Argentina desde su fundación como país hasta la actualidad.

 En 2018, el Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata, bautizó con el nombre de "Cecilia Grierson" al Espacio Académico del Hospital Escuela "General San Martín" de dicha ciudad.

 En el exterior, en Quito, capital de Ecuador, hay un jardín de infantes que lleva su nombre. Y en otros países de Sudamérica, Cecilia Grierson está presene en los manuales de historia de la medicina por ser la primera mujer en fundar una escuela de enfermería y ser también la primera médica recibida en el continente.

18/09/2024

Pedaleando por Venado (1° Parte)

 Tengo una bicicleta azul que alguna vez fue roja. La heredé de mi abuelo, que la usó durante muchos años, casi hasta el final de su corta vida (tenía 69 años cuando murió). A los 13 años, con los ahorros que tenía, la llevé a arreglar y la hice pintar de un azul eléctrico muy llamativo y lindo, que no me cansaba a la vista; me gustaba mirarla y admirarla. Pero la usé poco tiempo, porque se me calentó la cabeza con una bicicleta playera; mi vieja, con mucho esfuerzo, me la compró. Pocos años después la vendí y me compré la bici con cambios, que la tuve hasta hace poco. Fue ahí cuando decidí desenpolvar (literalmente) la vieja bici del abuelo y la llevé a reparar: le pusieron llantas nuevas, acomodaron la caja pedalera, los frenos y le pusieron cámaras y cubiertas nuevas. De pintura y estética en general anda con un 6, pero lo demás está de 10. Desde entonces, la "galga del abuelo" se convirtió en una estrella especialmente amada, quizás por la carga emotiva que tiene para mí y porque ahora, con 41 años, la aprecio con otra mirada muy diferente a la de la adolescencia.
 Ella, "la galga", es la impulsora de esta maravillosa idea: pedalear la ciudad y registrarla.
 En esta "1° parte", pretendo hacer una introducción a este sencillo proyecto y explicar el porqué y el para qué; dos preguntas que, una vez respondidas, permitirán un entendimiento mayor de esta hermosa locura.


El "porqué": Venado Tuerto es la ciudad en la que nací, crecí y vivo; acá conocí a mis amigos, tuve mis historias de amor y de desamor, hice la primaria, la secundaria, el terciario y mis cursos de formación laboral. Además, es la ciudad que me permitió aprender a trabajar; empecé a los 16 años en la fábrica de la familia de un amigo y luego tuve muchos trabajos, hasta que, hace 10 años, me formé y empecé a trabajar como acompañante terapéutico y gerontológico; profesión que ejerzo en la actualidad.
 Todo esto que describí me ha permitido recorrer gran parte de la ciudad, sea en bicicleta o en moto (y, algunas veces, a pie). Con el paso del tiempo fui descubriendo la cantidad de cosas que Venado Tuerto tiene y que merecen ser conocidas, tanto por los venadenses como por el resto de la gente: sitios históricos, casas antiguas que conviven con modernas construcciones, plazas, plazoletas y un sinfín de lugares que me gustan para compartir.
 La historia que cada sitio tiene, la gente, todo hace en su conjunto a la historia misma de la ciudad. Por eso es que me entusiasmé con la idea de mostrar Venado Tuerto a través de imágenes y de audio. Hice un grupo cerrado de Facebook que se llama "Postales de Venado Tuerto"; quizás, más adelante, haga un canal de YouTube, un podcast o ambos, pero no me quiero adelantar.
 Básicamente, este es el "porqué".
 
El "para qué": Esta es la pregunta más compleja de responder, si se permite el término, ya que implica el fin para el que quiero mostrar la ciudad. Venado Tuerto tiene casi todo lo que cualquier ciudad turística, excepto ríos y montañas; creo que mostrándole al mundo el lugar que me cobija y que amo, puedo incentivar a que gente de otras provincias o países quieran visitarla y tener su experiencia en La Esmeralda del Sur. La explicación fue más breve, pero fue directo al punto: quiero fomentar el turismo en la ciudad, para contribuir a su crecimiento.

 ¿Y por qué pedaleando, en lugar de recorrerla en moto o en otro medio de transporte? Porque necesito bajar la panza... (😆😝😋😁) Lo hago en bici, porque se puede apreciar cada lugar de una manera más directa que en otro vehículo; además, como Venado está creciendo mucho, implica que tenga cada vez más cosas para mostrar. En cada recorrida puedo encontrar "nuevas" edificaciones que hacía años estaban ahí y que no veía, una plaza nueva o, simplemente, un lugar que desconocía.
 
 Por hoy no me extiendo más, así te dejo la inquietud latente y me sugerís qué lugar te gustaría que muestre, por ahora, en este blog y en el grupo de Facebook.
 ¡Te leo en los comentarios!

25/05/2024


25 de mayo

 Las luces del alba asomaban, tenues, entre los nubarrones. Despuntaba una jornada decisiva para la historia y para aquellos hombres que aguardaban el momento justo para actuar.

 Afuera, la gente también estaba expectante: armas, distintivos, movimiento de carretas, gauchos y milicianos, se mezclaban con los relinchos y el ruido metálico de espuelas, facones y bayonetas.

 Por fin, la hora indicada había llegado; el sacerdote dio su bendición y la muchedumbre encaminó sus pasos hacia el Cabildo de Buenos Aires poniendo fin a la espera.

 Comenzaba a escribirse una nueva página en la historia.


 

17/11/2023

Un personaje conocido y anónimo

 

 Personajes hay en todas las ciudades y pueblos, muchos de ellos son conocidos por su apodo y otros, en cambio, son completamente anónimos; se los conoce porque frecuentan los mismos lugares, porque siempre están vestidos con la misma ropa o por sus hábitos, pero nadie sabe cómo se llaman, sólo son identificados por estas señas particulares.

 El personaje que me convoca hoy a escribir encuadra dentro de los que uno conoce por el apodo y por determinadas señas particulares; nunca supe cómo se llama o, si lo supe, hoy no lo recuerdo. Sí sé dónde vivía, porque es cerca de mi casa materna, además que es tío o pariente cercano de una persona que conozco. Sus señas particulares fueron siempre las mismas: sucio, desprolijo, con los ojos muy rojos y caminando a los tumbos; eso sí, siempre amable y respetuoso. Al menos, así es desde que tengo memoria de haberlo visto por primera vez, una tarde de 1.997; a excepción de la amabilidad y el respeto, las demás características fueron siempre iguales: yo volvía caminando de la escuela, como habitualmente hacía, y cuando estaba a dos cuadras de mi casa vi a un hombre tirado sobre la vereda junto a su bicicleta; no se movía, pero tampoco me animé a acercarme a ver si respiraba (de ahí que no conocí, en esa ocasión, su fase respetuosa y amable, porque él estaba dormido). En ese momento yo tenía 13 años y nunca había estado tan cerca de un accidente en la vía pública (bueno, es lo que yo pensaba en ese momento), así que toqué el timbre en una casa y le pregunté a la mujer que me atendió si podría llamar a la ambulancia para que atienda a ese hombre que estaba caído en la vereda de en frente. Ella lo miró y me dijo: “quedate tranquilo, él siempre se cae porque es borrachín. Ya se va a levantar cuando se le pase el pedo. Gracias igual”. Y después de eso, con una amable sonrisa, cerró la puerta.

 Seguí camino a mi casa, deben haber sido las 18.15 de una tarde más o menos cálida, porque recuerdo que había sol y era otoño. Poco después salí en la bicicleta, pasé por ahí y, efectivamente, él ya no estaba. Eso me dejó tranquilo y di fe que la mujer tenía razón: se levantaría cuando se le pasara el pedo.

 Pero después de ese primer encuentro (en el que él no me conoció por los motivos que ya conté) comencé a prestarle atención a la esquina en la que vivía. Hasta ese momento, hasta ese día, era una esquina más como las muchas que uno cruza a diario y pasan inadvertidas, como parte de un paisaje monótono y sin vida. Pero desde ese día, esa esquina pasó a tener dueño, pasó a tener una historia; alguien vivía en ese lugar tan feo y tenía un problema: se chupaba, se mamaba y se caía en cualquier lado.

 El tiempo pasó, fui creciendo y el camino a la escuela fue siempre el mismo, así que esa esquina era ya parte del paisaje al que le prestaba atención y no al que pasaba desapercibido. Ocasionalmente lo veía trastabillando para subirse a la bicicleta o, por el contrario, intentando bajarse, siempre apoyando un pie en el cordón como para ganar un poco más de altura y subirse a (o bajarse de) su bicicleta. Alguna vez lo he visto sentado en el pasto, apoyando su espalda contra el tapial de su esquina, de su casa; también, alguna vez lo vi “dormido” sobre el pasto escarchado en algún invierno, cuando iba para la escuela o cuando volvía. Era una escena que me causaba curiosidad y tristeza, aunque, en mi mente adolescente y carente de empatía, no se me cruzaba por la cabeza acercarme a ver si necesitaba ayuda. Me daba miedo que la gente me fuera a juzgar por acercarme a “ese borracho” y me tildaran, andá a saber de qué (porque la gente es mala y comenta). Entonces, pensando con más de 20 años de distancia, me doy cuenta que si me acercaba a hablarle, en una de esas, él podría haber sentido que alguien le daba importancia y que no estaba solo, y yo también podría haber descubierto a un nuevo ser humano frente a mí. Pero en aquellos años mis intereses eran otros totalmente distintos: yo quería ver si me podía levantar a una pendeja y tener novia, para no ser el único del grupo que no tenía y, por ende, dejar de ser “el raro”, el que “si no tiene novia, seguro que algo tiene”; nadie pensaba que yo no tenía novia porque no me animaba a encarar a una mina... En fin, me quedaba nomás con la curiosidad y nada más, seguía mi ruta. Pero él vivía ahí y siempre estaría la posibilidad de cruzarlo cada vez que iba a la escuela o cuando volvía; además, como hacía doble turno, pasaba 4 veces al día por esa esquina y las posibilidades de verlo y alimentar mi curiosidad, aumentaban…

 Los años pasaron, terminé la secundaria y empecé a trabajar, pero mi ruta seguía llevándome a pasar por esa esquina, así que el paisaje continuaba siendo el mismo: ocasionalmente lo veía desparramado en el suelo, durmiendo o tratando de levantarse, y yo siendo un simple espectador; nunca me involucré. De hecho, el tiempo siguió pasando y trayendo nuevas cosas: descubrí que tenía una vida social, no era un ermitaño que vivía en una covacha, ¡tenía amigos! Está bien, eran amistades que hacían lo mismo que él: juntarse a chupar como si no hubiera un mañana y luego irse a dormir… O quedarse dormidos en el patio o la vereda, donde el sueño (y el pedo) los venciera. Eso sí: jamás tuvo que ir la policía a esa casa por algún vecino que se quejara, porque él y sus amigos nunca molestaron a nadie. Ellos se juntaban y hacían la suya; es más, si te cruzaban saliendo de la casa, te saludaban y seguían su rumbo. Era como ver una postal de los viejos almacenes y bolichones de pueblo, que los “viejos” salían un poco entonados, pero con el respeto por los demás intacto. Bueno, así eran estos muchachos.

 Nunca indagué en su historia, hasta que conocí a una chica (de mi edad, unos 30 o 32 años tenía ella en ese momento) y charlando sobre las cosas cotidianas de cada uno, no sé cómo llegué a contarle de este personaje. La cosa es que él era hermano o primo de la mamá de ella, así que ahí conocí un poco más de su historia, pero apenas un poco: en esa casa, él vivía con su madre hasta que la mujer falleció; aparentemente, ese fue el “click” que lo llevó a tomar. O sea, viéndolo hoy, casi 10 años después de esa charla, es probable que se haya deprimido por la muerte de su madre y, al no contar con ninguna contención, la única salida que encontró fue la bebida.

 Esta historia empezó hace mucho más de 27 años, de aquella tarde de otoño de 1.997, cuando lo vi por primera vez, caído en la vereda de su casa. Vaya uno a saber cuándo se gestó en él esa angustia que lo sumergió en el oscuro y triste mundo del alcoholismo. Como decía hace un rato, lo bueno es que siempre fue muy respetuoso y jamás se metió en problemas con nadie; él se chupaba y no jodía los vecinos ni a los ocasionales transeúntes que pasaran por su vereda. Eso sí, era objeto de miradas curiosas, como la que yo fijé en él, pero también de miradas juiciosas, prejuiciosas y, peor aún, indiferentes. Él era parte de un paisaje frío y sin importancia, de un lugar feo y sucio, carente de belleza estética; pero nadie, y me incluyo, pudo ver que detrás de ese entorno tan feo vivía un ser humano con los mismos sentimientos que cualquiera que lo miraba al pasar. Quizás era fanático de un equipo de fútbol, quizás tuvo un amor que nunca pudo concretar, quizás ha soñado con una familia, quizás ese sueño, su amor, su fanatismo, se diluyeron con el tiempo en tantas cajas de vino…

 Hace unos días, mi vieja me comentó que estaba internado, muy delicado; no importa por qué, sólo sabíamos que no le quedaba mucho hilo en el carretel… Hoy, 16 de noviembre, mi vieja me contó que había fallecido. Sinceramente me dio pena, porque pensé en su vida y traté de ponerme en su lugar por un instante. Debe ser feo vivir así, sin oportunidades, en medio de la mugre, acompañado solamente por una cajita de vino y los dolores de una vida de miseria; debe ser feo sentirse invisible para una sociedad que sólo te mira para asquearse de tu aspecto o para curiosear en tu desdicha; debe ser feo que te conozcan por ser un “borrachín” y te tilden de vago o de mugriento, que te adjudiquen supuestos sin fundamentos y sin siquiera saber si tenías algo que decir. Mi viejo lo conoció y da fe que era buen tipo. Este personaje del que hablo, era una de esas personas anónimas que mencioné al principio, conocido sólo por su apodo: Cándido, le decían; su nombre es un misterio.

28/10/2023

Fanatismo, una enfermedad destructiva


 Una de las enfermedades mentales más destructivas se llama FANATISMO. Un mal social cada vez más masivo, casi epidémico... 

 El fanatismo anula la capacidad de razonar, obstruye el sentido de la audición objetiva (no puede ni quiere escuchar), condena al enfermo a un reducido grupo de personas que padecen la misma enfermedad, y lo aleja de los afectos.

 Quien padece fanatismo estigmatiza a los demás por pensar diferente, elevando la autoestima de su grupo con descalificaciones dirigidas a miembros de otros grupos (en ocasiones, otros grupos de fanáticos); el uso de esta violencia se extiende también a expresiones corporales, como gestos despectivos y de desdén. Una grave característica de esta enfermedad es la de no reconocer adversarios, sino enemigos.

 Si usted tiene algún familiar, amigo, compañero de trabajo o conocido que padezca esta terrible enfermedad, he aquí algunos pasos para acompañar al enfermo:

-No contradiga ni intente "hacer entrar en razones" al paciente; recuerde que el fanatismo anula la capacidad de razonar. Sólo se expresa mediante un coloquio común a su grupo de pertenencia, una especie de manual con frases y oraciones que repite compulsivamente.

-Nunca regañe a un fanático, tampoco opine usando palabras complejas ni metáforas, porque esta enfermedad ocasiona también delirios persecutivos que hacen del enfermo una fiera asustada: ataca ante la inminente (supuesta) amenaza.

-La palabra CAMBIO tiene una connotación catastrófica en su psiquis. No la use.

-Si el enfermo se pone agresivo con usted, entienda que se trata de un brote o episodio esporádico; no lo tome como algo personal, pues se trata de una simple proyección, o bien de una transferencia.


 Recuerde: el fanatismo es un mal muy agresivo que no sólo afecta al fanático, sino también a su entorno (que en ocasiones lo destruye). Si usted tiene algún contacto con el fanatismo, intente resguardarse buscando ayuda en amistades o actividades físicas al aire libre.


 La línea entre la libertad de pensamiento y el fanatismo es tan delgada como una telaraña...

23/10/2023

"Argentina, no lo entenderías"


Opinión publicada el 23 de octubre de 2023 en otro blog. La frase del titulo no me pertenece, como tampoco me pertenece la responsabilidad colectiva que da como resultado un proceso electoral; sí es mi competencia la responsabilidad de decidir concienzudamente a la hora de poner mi voto en la urna y hacer mi aporte en búsqueda de un cambio de paradigma o, por el contrario, de seguir con un mismo gobierno.

 Lo que ha sucedido en Argentina en este 2023 ha sido (y es) un reflejo de lo que somos como sociedad: una masa heterogénea y desordenada que se desplaza hacia donde la corriente la lleve, arrastrando a su paso las voluntades minoritarias. Las elecciones PASO (Primarias Abiertas Simultaneas Obligatorias) definieron a los candidatos presidenciales que elegimos en los comicios del pasado domingo 22 de octubre; sin embargo, éstas últimas nos han dejado a millones de argentinos la sensación de que un posible cambio de paradigmas y finalizar con más de dos décadas de corrupción y saqueo desmedido puede ser un anhelo menos alcanzable: el candidato oficialista, Sergio Massa, lejos del magro resultado de las PASO, se impuso con más del 36% de los votos dejando a su principal adversario, Javier Milei, en segundo lugar con un 31%. Esto abre la puerta a una elección definitiva para el próximo 19 de noviembre (balotaje) entre Milei y Massa.

 Queda en evidencia la falta de memoria colectiva, el desinterés por un futuro sólido y más seguro, y el miedo a los cambios (a lo nuevo); el conjunto social olvida los eventos de inseguridad, el saqueo a las arcas del Estado, el apoyo a gobiernos dictatoriales como el de Venezuela y las declaraciones públicas e impúdicas de partidarios oficialistas con mensajes claramente golpistas; se olvida el afán del gobierno por seguir dividiendo para reinar, la inequidad en la repartición del dinero de TODOS y el obsceno reparto de dinero a través de planes sociales (que bien podrían calificarse como coimas) que aumentan desmedidamente el gasto público... Podría seguir enumerando los olvidos colectivos a la hora de depositar un voto, pero sería irme por las ramas, lejos del eje de esta opinión. Creo que si el gobernante electo es corrupto, es porque gran parte del electorado también lo es; no creo que haya personas honestas y coherentes que voten al representante de un gobierno que exprime al máximo las arcas del Estado y que no le importa dejar al país en llamas antes de las elecciones, autoproclamándose la única opción para salir del problema (que ellos mismos han generado) que terminan achacando a la oposición, a la guerra de Ucrania, a la invasión de Hamas a Israel, al Covid, o a cualquier evento o persona "de afuera" u opositora (recuerden que en 2008-2009, el principal enemigo era el campo, el Grupo Clarín y la "oligarquía" argentina).

 Otra vez, como sucede cada cuatro años, los argentinos nos encontramos en un momento de transición y es una obligación moral y ética hacer un uso racional del acto de votar. Entonces, a la hora de poner la boleta dentro del sobre, debemos tener en cuenta lo que escribí antes y, básicamente, estos últimos 20 años en los que han saqueado insaciablemente a nuestro país y, en consecuencia, a nosotros: a vos, a mí, a tu padre, a tu madre, a tus amigos, a tus hijos, a tus nietos, a cada ciudadano nos han saqueado los bolsillos, nos han cercenado la posibilidad de crecimiento y, si aún tenemos fuerzas y voluntad para invertir y crecer, nos limitan con una enorme carga impositiva que se lleva la mayor parte de nuestro dinero.

 El futuro de todos está en manos de los que tenemos la posibilidad de elegir, entonces pensemos concienzudamente, leamos, estudiemos un poco los eventos acontecidos en estos 20 años y tomemos una decisión en base a lo que nos generen esas situaciones que vivimos como sociedad. Enumero algunas, como ejemplo:

  • Desaparición forzada de Jorge Julio López el 28 de julio de 2006; era testigo clave en el caso Etchecolaz.
  • El conflicto con el campo en 2008 por la resolución 125 y el voto "no positivo” del entonces vicepresidente Julio Cobos, que dejó expuesta la voracidad económica del gobierno y la decisión pública de saquear al campo a través de una retención del 40% del bruto producido por las exportaciones.
  • El homicidio del fiscal Alberto Nisman, el 18 de enero de 2015, un día antes de su presentación contra la entonces presidente Cristina Fernández por el pacto con Irán y su vinculación con el atentado a la AMIA.
  • El triple crimen de General Rodríguez ocurrido en agosto de 2008, por el que se "destapó" el comercio ilegal de la efedrina, en el que se vio involucrado el entonces Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández.
  • Santiago Maldonado, un activista que se ahogó en el río Chubut, por el que acusaron a Gendarmería de desaparición forzada. Su figura se usó impúdicamente como estandarte de lucha y reivindicación de los Derechos Humanos, descontextualizando los motivos por los cuales se produjo su muerte. Esto ocurrió entre agosto y octubre de 2018.
  • "La ruta del dinero K", causa “Los Sauces”, por la que están implicados, además de la familia Kirchner, el empresario Lázaro Báez y otros ex funcionarios kirchneristas.
  • Los subsidios otorgados por el gobierno a la Tupac Amaru, fundación de Milagros Sala en Jujuy.
  • El apoderamiento de instituciones sensibles a la población como Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, que han sido usadas como emblemas propios del kirchnerismo cuando, en realidad, su reclamo pertenece a todo el pueblo argentino.

 La lista es mucho más larga, pero si buscás, te vas a dar cuenta que esto es apenas una muestra de la cantidad de casos corruptos en los que se involucra el gobierno kirchnerista.

 Te saquean en la cara, te dan un peso y te roban diez. ¿Vas a seguir avalando este desastre? ¿Vas a permitir que tus hijos se críen en un país lleno de "derechos" sin obligaciones? ¿Creés que es ético vivir de arriba y que otros trabajen para mantenerte? ¿Creés que es digno vivir pobre y mantenido por el Estado (que somos todos), en lugar de crecer y superarte trabajando honradamente? ¿Creés que es justo y digno trabajar 10, 12 o más horas diarias para que el Estado se quede con el 70% de tu salario? ¿Creés que es justo y digno sentir intranquilidad cuando salís de tu casa, porque no hay seguridad y te pueden afanar o matar en cualquier lugar? ¿Te querés quedar con la sensación incómoda de la zona de confort o preferís arriesgarte y votar un cambio?

 Lo distinto y lo desconocido dan miedo, pero es mejor aventurarse a conocer otra manera de gobernar que seguir con el "malo conocido" al que sólo le importa que tu voto lo mantenga en el lugar de privilegio en que se encuentra, porque si vuelven a ser civiles como vos y yo, en el mejor de los casos, la Justicia le podrá caer con su peso y procesarlos como a cualquier delincuente común. O sea, quieren que elijas a Massa para mantener sus fueros y seguir delinquiendo en libertad. Pero la verdadera libertad es la que tenemos nosotros con el voto; elegir al distinto puede ser la posibilidad de salir de este flagelo que nos asfixia desde hace años.

 Puede que Javier Milei no sea el estereotipo de candidato al que estamos acostumbrados, pero es la única opción viable que nos queda. Dan miedo algunas de sus propuestas, pero son preferibles a la falta de propuestas por parte de Sergio Massa, que es otra marioneta (como el actual presidente). Podemos elegir un mandatario fuerte y decidido a llevar adelante su proyecto, o a un muñeco que actúa de acuerdo a lo que la titiritera le ordena.

 Y si elegimos a Milei será un camino difícil y una cuesta arriba, pero será una búsqueda de la puerta de salida a esta situación empobrecedora a la que somos sometidos desde hace tantos años. En 2015 elegimos un cambio que no funcionó y retomamos la fórmula nefasta ya conocida; pongamos lo que tenemos que poner y busquemos otro cambio. Sólo así se consigue progresar: manteniendo el objetivo siempre a la vista y buscar la fórmula necesaria para lograrlo, aunque nos cueste años de esfuerzo; lo que nunca debemos hacer es regresar a las viejas fórmulas que no sirven y nos perjudican.

 El país está otra vez en llamas y es una “causalidad” que estemos en un conflicto tan difícil justo al final de un gobierno extenso: en 2001 vivimos una situación terrible con saqueos, piquetes (cortes de calles por parte de numerosos grupos de personas), el corralito (que encerró los ahorros de millones de argentinos en los bancos, limitando la posibilidad de extraer dinero a sólo $250 por semana /en ese tiempo, eran US$250) y una escalada de violencia que terminó con el gobierno de Fernando De La Rúa, que fue el presidente desde 1999. Acá abro un paréntesis: Fernando De La Rúa fue el candidato de La Alianza, un frente formado por el Unión Cívica Radical y el FREPASO (Frente para un País Solidario), para retomar el poder tras una década de gobierno peronista llevado adelante por Carlos Menem. Cierro paréntesis. Este gobierno, débil institucionalmente, tomó las riendas de un país en crisis que decantó en el cierre de comercios y fábricas, la consecuente pérdida masiva de empleo, y la decadencia institucional en todos los niveles: hubo falta de insumos hospitalarios, falta de materias primas para producción, y un amplísimo etcétera. Y para hacer cartón lleno, tuvimos cinco presidentes en una semana: Fernando De La Rúa (que se fue en helicóptero desde la Casa Rosada), Ramón Puerta, Adolfo Rodríguez Sáa, Eduardo Camaño y Eduardo Duhalde, que siguió gobernando hasta 2003, cuando convocó a elecciones. De estos comicios, el ganador fue Néstor Kirchner, que tuvo una disputa muy férrea con Carlos Menem (que se bajó a último momento, porque si no, iba a haber balotaje y era muy probable que se quedara con la presidencia).

 Ahí comenzaron estos casi 20 años de kirchnerismo; ahí comenzó a gestarse la metástasis de esta enfermedad argentina que lleva décadas evolucionando. La utilización de planes sociales, que en un principio fueron propuestos por Elisa Carrió como un paliativo para ayudar a la población de menos recursos y que era temporal, se convirtió en un arma política que aumentó el gasto público (dinero de impuestos) y elevó estrepitosamente la cantidad de personas mantenidas por el Estado, lo que motivó a que, al menos, dos generaciones se críen sin necesidad de trabajar, provocando el deterioro de la cultura del trabajo. Otra de las armas políticas fue el uso de organizaciones sociales con punteros que recibían (y reciben) grandes cantidades de dinero, movilizando a sus grupos de acuerdo a los intereses del partido político que gobierna.

 En 2008, como decía hace instantes, el conflicto con el campo volvió a destapar la olla y encendió la caldera social: otra vez desabastecimiento de combustible, de insumos hospitalarios y para producción que afectaron negativamente el funcionamiento económico del país. Esta vez, los punteros estaban por todos lados, pero no fueron ellos, sino los agremiados del Sindicato de Camioneros los que más ruido hicieron, que cortaban los principales accesos a las ciudades. En Venado Tuerto, mi ciudad, cortaban el cruce de las rutas nacionales 8 y 33, dos puntos importantísimos del transporte hacia los puertos de Buenos Aires y Rosario, y de éstos hacia el interior del país.

 Hoy, a 20 años de aquellos comienzos, los punteros siguen siendo utilizados y creciendo; el problema es que el alimento de esas masas es el dinero público, son nuestros impuestos. Y hoy, el desabastecimiento se está dando otra vez; otra vez estamos a las puertas de una situación de crisis que genera incertidumbre y temor a una nueva escalada de violencia como en los dos episodios que mencioné recién. Y si ya estamos viviendo tiempos violentos con la inseguridad y el problema del narcotráfico (especialmente en Rosario y Santa Fe), imaginate la que se viene…

 Estamos también a las puertas de una elección decisiva para el futuro del país o, por lo menos, de los próximos 4 años. Tenemos la obligación de instruirnos y leer la historia contemporánea y la historia pasada de nuestro país, para decidir con conocimiento de nosotros mismos, del pueblo que somos; son más de 200 años de historia, pero si te da fiaca leer tanto, podés partir desde la conformación nacional (1.862, con el gobierno de Bartolomé Mitre), son apenas un poco más de 100 años de historia. Tengamos en cuenta cómo se han suscitado los hechos antes, durante y después de cada gobierno; veamos qué decisiones acertadas y qué errores cometieron los gobernantes, especialmente los que, a partir de 1.930, fueron sucedidos por Golpes de Estado y quiénes estuvieron detrás de éstos, para tener un pantallazo de cómo piensan y conducen los representantes de los diferentes partidos. Obvio que hay cambios de paradigmas, porque el pensamiento de antes no es el mismo que el de hoy en día; pero la codicia y la corrupción existieron siempre, y lo que vemos hoy es una evolución de los mecanismos de corrupción y sometimiento de las masas, sin precedentes. Quienes vivimos en los ’90 pensábamos que no iba a haber mayor corrupción que la del gobierno de Menem, pero los Kirchner nos taparon la boca.

 La permanente búsqueda de enemigos (externos e internos), así como adjudicarse la “noble obligación de proteger al Pueblo, guiarlo y llevarlo a un futuro promisorio”, han sido estrategias políticas de gobiernos democráticos y de facto casi por igual, especialmente de gobiernos de tinte populista como lo han sido los sucesivos mandatos kirchneristas.

 Ya dije esto, pero vale repetirlo: nos robaron, nos están robando y nos quieren seguir robando. Pero no hacen esto para llevar a cabo una obra de gobierno, hacen esto para seguir protegidos por los fueros y para evitar ser juzgados como delincuentes comunes, especialmente el mascarón de proa de este barco pirata, que es Cristina Fernández.

 El 30 de octubre se cumplieron 40 años del regreso de la Democracia, 40 años de poder elegir ininterrumpidamente a los mandatarios de todos los estratos del Estado: intendentes, concejales, senadores, diputados, ministros y presidentes.

 Nos hemos equivocado en nuestras elecciones, sí; a veces muy feo y otras no tanto, pero no hemos conseguido elegir a un equipo de gobierno que sea honesto, que sea eficaz, y mucho menos una combinación de ambos. Ahora tenemos la posibilidad de volver a hacerlo, y tenemos menos de un mes para pensar y reflexionar sobre esta decisión, cuya consecuencia será nuestro futuro (nada más y nada menos); hagamos que la decisión personal se convierta en la decisión colectiva que nos conduzca hacia el mejor resultado para todos; convirtámonos en una masa homogénea que avanza para el mismo lado en búsqueda del progreso, y no pretendamos que las cosas cambien de un día para el otro; si elegimos bien, el verdadero cambio se verá a largo plazo (muy largo plazo; o sea, no se verá reflejado en un mandato de 4 años), pero será mejor que el "pan para hoy y hambre para mañana" al que nos somete el kirchnerismo.

 "¡Seamos libres y lo demás no importa!", dijo el General San Martín. Su ejemplo es más que suficiente para que decidamos a conciencia hacia dónde queremos ir.

18/06/2023

Ser padre


Ser padre es ocupar un lugar y rol muy importantes en la vida de una persona, porque es más que sólo concebir; implica la presencia, el acompañamiento y la transmisión de valores y conceptos morales que deben ser puestos en práctica para que los hijos, además de escucharlo, también vean a su referente llevarlo a la práctica. Por lo tanto, la palabra PADRE es mucho más que sólo esas cinco letras que pronunciamos a nuestro progenitor.

 A todos los hombres que ocupan ese importante lugar en nuestras vidas, les deseo un muy feliz día del padre!

 Y el saludo más especial es para Héctor Espíndola, mi viejo, mi compañero y mi padre de corazón.

 A mi papá y a mi abuelo, los abrazo en el pensamiento y los llevo siempre conmigo ❤️

Se estuvo tan cerca...

   Se terminó otra ilusión; otra Copa Libertadores que se niega a dar una vuelta olímpica en el Cilindro de Avellaneda. En el pueblo racingu...